Esa pregunta se la deberían de hacer nuestros padres a sí mismos. Más que interrogarnos, deberían realizar una introspección y razonar sus acciones antes de ponerse como zombies poseídos por los demonios del más allá en plena histeria sólo para gritarte.
Quería llamar este post “NO, más pena ajena (2ª parte)”, pero ¡no! Decidí cambiar un poco de aires, las situaciones son similares -la vergüenza no cabe en sus casillas al regañarte por enésima vez frente a todos tus amigos- sin embargo, ciertas acciones son cambiantes.
No pasada más de una semana, me encontraba en el acogedor comedor externo de mi hogar, mis amigos y yo decidimos mudarnos a la parte de arriba para jugar un poquito de cartas, todo iba taaaan bien, pero en un abrir y cerrar de ojos, justo cuando ellos ya se habían mudado y yo aún me encontraba en la parte de abajo, escuché la tan delicada voz de mi madre poseída gritándole a mi hermano; Oh-oh! –pensé en aquel momento- e inmediatamente después de algunos minutos, escuché mi nombre completo, ¡pésima señal! (abro este paréntesis para aclarar que cuando tus padres te llaman por tu nombre entero, la mayoría de las veces es porque algo malo está sucediendo, ¿cierto?), y por consecuente emprendí rumbo al dar seguimiento a la tan tranquila voz de madre.
- ¡¿Por qué está este baño así?! –me preguntó sin darme tiempo a alegar respuesta alguna, simplemente pensé… “así ¿cómo?”, no se veía sucio, lo único malo era que el bote de basura no tenía bolsa y realmente no creo que haya sido tan grave como para que reaccionara de esa manera, o al menos, no conmigo…
- ¡ya te dije que tú estas al mando de la muchacha y no es posible que yo tenga que estar detrás de ti para que las cosas se hagan!, sabes qué -¿qué? pensé nuevamente sin tiempo a réplica- ¡En este momento lo limpias! ¡y el de arriba también!... ¡y dobla la ropa!
- Ok ma –le contesté tranquilamente, mientras mi mente sicópata pensaba en una respuesta más atinada que Ok ma.
Después de tan hermosa conversación mi mente comenzó a volar, al menos a mi no me dijo tanto como a mi hermano –cabe destacar que mi bro, se encuentra en un periodo tardío de adolescencia con todo y síntomas de superioridad, pero resalta su forma de contestar prepotente y de “yo todo lo merezco” frente a cualquier contexto- y mis amigos no están tan cerca como para ser participes del show, aún se encontraban en la parte de arriba, por ende, todavía no me veía en la penosa situación de disculparme por dicha escena.
Para no hacerles el cuento largo, limpié el baño de abajo, me llevé mi kit de limpieza extraordinaria a la parte de arriba, observé a mis amigos, les pedí una disculpa, me dijeron que no había problema y que entendían, terminé de limpiar el baño mientras jugábamos cartas y ¡tan-tan! por el momento.
El día marchó normal, pero al menos el ambiente de tensión se sentía, es horrible cuando sabes que ya pasó, pero aún ese sentimiento de incertidumbre e inseguridad sigue latente, ¿apoco no?.
Decidimos irnos a jugar billar un rato, pero tenía que pedir permiso y en aquellos momentos sabía que no sería fácil, aún así lo hice:
- Ma, puedo ir al billar a jugar un rato – le dije.
Pero estás tan nerviosa que hasta frases estúpidas haces, cómo que a jugar, ni modo que me valla al billar a tomar un café, bueno, que también puede suceder… En ese momento me volteó a ver con una miradita de esas que no nos gustan, la quitó de mi vista, la regresó a su compu y fue en dicho instante cuando salió a relucir el tópico del presente blog…
- ¿Por qué hasta que me pongo histérica, me hacen caso? – me dijo.
(SILENCIO TOTAL - VERBAL)
- No sé ma – le dije.
(SILENCIO TOTAL – VERBAL ---- again)
- Si ve – contestó.
Ok, sigue enojada pero me dejó ir, es complicado cuando no sabes ni que onda, ni me preguntó ¿a qué hora regresaría?, pero aún así, cuando los nervios los traes hasta en la punta de los bellitos, no piensas y dices demás: voy con Fulanito, Juanito, Merenganito y Cacahuatito, jugamos un rato y luego vuelvo, ando medio cansadona así que no sé si me tarde mucho, ok ma? … (SILENCIO) … bueno gracias, bye ma!
Podría continuar relatando la historia, pero creo que saben cuál es el desenlace….

LADIES AND GENTLEMEN! – getting to the POINT - ¡¿Por qué nos hacen ese tipo de preguntas?! Podríamos ó no tener la respuesta, podría o no ser certera, pero que más da, tenemos las de perder cuando damos réplica a oídos sordos.
Imaginemos que yo hubiera dicho, porque quieres, nooooooooooooooooo… creo que no me la acabó. Es cierto que reaccionamos más rápido –en la mayoría de los casos- cuando nuestros padres nos gritan todos histéricos, pero eso no da efectividad, si me hubiera molestado de igual forma, tomando en cuenta que aún así hubiese tenido que limpiar los baños, lo habría hecho de mala gana, al aventón y aún así hubiera quedado mal ¿cierto?, lo bueno es que procuré hacerlo lo mejor posible y evitarme otro regaño de cualquier clase, pero realmente el hecho de que nos griten para que hagamos las cosas, suele ser más rápido pero creo que NADA efectivo.
PADRES NI TAN PADRES: NO LO HAGAN! ¿Para qué?... COMERCIAL: Sí usted es un padre de familia y está leyendo mi blog, no se agobie, es sólo mi punto de vista. Recuerde que Usted, no es mi padre! Jaja, grítele a sus hijos, pero tenga presente que en cualquier santiamén puede ser víctima de mi blog y unirse a la causa: http://mama-das-sermones.blogspot.com…
En mi caso, admito que hay vivencias que nos tienen con los pelos de punta como a cualquier ser humano, pero no justifico que ciertas acciones de unos hagan que paguemos todos. Es cierto -como dice mi madre- que en la casa todos somos un equipo, pero eso no significa que si tu hermanito no cumple con sus cosas y la caga, tengas que hacer y pagar los platos rotos ¿no? -bueno ji-ji dependiendo ciertas circunstancias que de plano amerita que todo el equipo pague los platos-, pero el meollo del asunto es que cuando tus padres se enojan con algún miembro del equipo, es injusto que el castigo sea para todos, cuando únicamente debería de ser para el individuo que la ha k-gao, ¿cierto? , pero ¡ALTO!, cuando no se enoja con ninguno de nosotros y son causas ajenas las que provocan el malestar de nuestros padres, no se vale desquitar toda la furia con el equipo, sólo la necesaria ¿no creen?
Así que JEFES, ¡basta!, no es que nos encante verlos enojados, histéricos y como zombies poseídos por los demonios del más allá, simplemente que existen ciertas formas de decir y hacer las cosas sin necesidad de verlos todos Punketos, ¿es diferente nuestra reacción? = Sí lo es, pero eso no garantiza obtener resultados positivos, ¿realmente piensan que lo hacemos con el afán de chingaos?... De ser así… ¡no-ma#”%Sermones!