lunes, 16 de agosto de 2010

Tu primero y yo después...


"La vida da muchas vueltas" -solía recordarme mi abue- pero hasta mis meocasi 30s, entiendo el significado de esa gran frase...

Hoy justo hoy -tan sólo hace algunos minutos- acabo de abrirle sus blog's a mi sra. madre, hecho que fomentó mi inmensa ansia por volver a escribir, publicar, utilizar y compartir; sinónimos de los famosos blogs, por no poner "sinónimos del debraye que hoy les publico".

Encontré esta imagen y me sentí MUY identificada, "ayer por mí y hoy por tí". Es grato saber que ahora tu puedes aportarle algo a aquellas personas que no tan solo te ayudaban -con todo el asco del mundo- a cambiarte el pañal, a limpiarte la cola y sacarte los mocos entre otros grandes aprendizajes, sino que además les enseñas a usar su Facebook, Twitter -MySpace NO porque sería mucho decir- Google y Blogger, de los más usaditos...

Para no debrayarles más, cerraré con broche de GOLD: "Detrás de un gran regaño, siempre habrá un gran hij@ con potenciales cibernéticos de gran utilidad" - frase que hoy dejo en el legado del blog para futuras acotaciones con sus padres.


NOTA: Señores padres, consideren que no siempre tienen la razón, hoy en día la razón está en Google, cuídense y OJO - - - MUCHO OJO...

lunes, 27 de abril de 2009

¡No duermo cuando sales!


¿Por qué los padres afirman ferozmente que no pueden dormir cuando salimos a bailar, de fiesta, a nadar o lo que sea? yo he llegado a mi casa, zarandeado a mi papá hasta el cansancio y a las mil quinientas apenas medio abre un ojo y me sonríe. Acto seguido... vuelve a dormir plácidamente.

Mi mamá dizque abre los ojos, pero la verdad se queda suspendida entre la realidad y la tranquilidad de los brazos de Morfeo. Contesta. Platica. Mueve la cabeza. Pero al siguiente día, no se acuerda de nada.

¿Por qué mienten? jajaja o simplemente dicen algo así para hacernos sentir ¿mal?, para que regresemos temprano y no nos portemos como lacrillas de la sociedad? jajaja. Entiendo la preocupación por tantos accidentes, borrachos, sucesos feos escuchados en noticiarios y en voz de gente conocida, pero dalay. Dice mi mamá que esa respuesta la conoceré cuando me toque ser madre de adolescentes, jóvenes-adultos, etc.
Me falta mucho... así que, álguien tiene otra teoría?

lunes, 9 de febrero de 2009

¿Por qué hasta que me pongo histérica, me hacen caso?

Esa pregunta se la deberían de hacer nuestros padres a sí mismos. Más que interrogarnos, deberían realizar una introspección y razonar sus acciones antes de ponerse como zombies poseídos por los demonios del más allá en plena histeria sólo para gritarte.

Quería llamar este post “NO, más pena ajena (2ª parte)”, pero ¡no! Decidí cambiar un poco de aires, las situaciones son similares -la vergüenza no cabe en sus casillas al regañarte por enésima vez frente a todos tus amigos- sin embargo, ciertas acciones son cambiantes.

No pasada más de una semana, me encontraba en el acogedor comedor externo de mi hogar, mis amigos y yo decidimos mudarnos a la parte de arriba para jugar un poquito de cartas, todo iba taaaan bien, pero en un abrir y cerrar de ojos, justo cuando ellos ya se habían mudado y yo aún me encontraba en la parte de abajo, escuché la tan delicada voz de mi madre poseída gritándole a mi hermano; Oh-oh! –pensé en aquel momento- e inmediatamente después de algunos minutos, escuché mi nombre completo, ¡pésima señal! (abro este paréntesis para aclarar que cuando tus padres te llaman por tu nombre entero, la mayoría de las veces es porque algo malo está sucediendo, ¿cierto?), y por consecuente emprendí rumbo al dar seguimiento a la tan tranquila voz de madre.

- ¡¿Por qué está este baño así?! –me preguntó sin darme tiempo a alegar respuesta alguna, simplemente pensé… “así ¿cómo?”, no se veía sucio, lo único malo era que el bote de basura no tenía bolsa y realmente no creo que haya sido tan grave como para que reaccionara de esa manera, o al menos, no conmigo…
- ¡ya te dije que tú estas al mando de la muchacha y no es posible que yo tenga que estar detrás de ti para que las cosas se hagan!, sabes qué -¿qué? pensé nuevamente sin tiempo a réplica- ¡En este momento lo limpias! ¡y el de arriba también!... ¡y dobla la ropa!
- Ok ma –le contesté tranquilamente, mientras mi mente sicópata pensaba en una respuesta más atinada que Ok ma.

Después de tan hermosa conversación mi mente comenzó a volar, al menos a mi no me dijo tanto como a mi hermano –cabe destacar que mi bro, se encuentra en un periodo tardío de adolescencia con todo y síntomas de superioridad, pero resalta su forma de contestar prepotente y de “yo todo lo merezco” frente a cualquier contexto- y mis amigos no están tan cerca como para ser participes del show, aún se encontraban en la parte de arriba, por ende, todavía no me veía en la penosa situación de disculparme por dicha escena.

Para no hacerles el cuento largo, limpié el baño de abajo, me llevé mi kit de limpieza extraordinaria a la parte de arriba, observé a mis amigos, les pedí una disculpa, me dijeron que no había problema y que entendían, terminé de limpiar el baño mientras jugábamos cartas y ¡tan-tan! por el momento.


El día marchó normal, pero al menos el ambiente de tensión se sentía, es horrible cuando sabes que ya pasó, pero aún ese sentimiento de incertidumbre e inseguridad sigue latente, ¿apoco no?.

Decidimos irnos a jugar billar un rato, pero tenía que pedir permiso y en aquellos momentos sabía que no sería fácil, aún así lo hice:

- Ma, puedo ir al billar a jugar un rato – le dije.

Pero estás tan nerviosa que hasta frases estúpidas haces, cómo que a jugar, ni modo que me valla al billar a tomar un café, bueno, que también puede suceder… En ese momento me volteó a ver con una miradita de esas que no nos gustan, la quitó de mi vista, la regresó a su compu y fue en dicho instante cuando salió a relucir el tópico del presente blog…

- ¿Por qué hasta que me pongo histérica, me hacen caso? – me dijo.

(SILENCIO TOTAL - VERBAL)

- No sé ma – le dije.

(SILENCIO TOTAL – VERBAL ---- again)

- Si ve – contestó.

Ok, sigue enojada pero me dejó ir, es complicado cuando no sabes ni que onda, ni me preguntó ¿a qué hora regresaría?, pero aún así, cuando los nervios los traes hasta en la punta de los bellitos, no piensas y dices demás: voy con Fulanito, Juanito, Merenganito y Cacahuatito, jugamos un rato y luego vuelvo, ando medio cansadona así que no sé si me tarde mucho, ok ma? … (SILENCIO) … bueno gracias, bye ma!

Podría continuar relatando la historia, pero creo que saben cuál es el desenlace….


LADIES AND GENTLEMEN! – getting to the POINT - ¡¿Por qué nos hacen ese tipo de preguntas?! Podríamos ó no tener la respuesta, podría o no ser certera, pero que más da, tenemos las de perder cuando damos réplica a oídos sordos.



Imaginemos que yo hubiera dicho, porque quieres, nooooooooooooooooo… creo que no me la acabó. Es cierto que reaccionamos más rápido –en la mayoría de los casos- cuando nuestros padres nos gritan todos histéricos, pero eso no da efectividad, si me hubiera molestado de igual forma, tomando en cuenta que aún así hubiese tenido que limpiar los baños, lo habría hecho de mala gana, al aventón y aún así hubiera quedado mal ¿cierto?, lo bueno es que procuré hacerlo lo mejor posible y evitarme otro regaño de cualquier clase, pero realmente el hecho de que nos griten para que hagamos las cosas, suele ser más rápido pero creo que NADA efectivo.

PADRES NI TAN PADRES: NO LO HAGAN! ¿Para qué?... COMERCIAL: Sí usted es un padre de familia y está leyendo mi blog, no se agobie, es sólo mi punto de vista. Recuerde que Usted, no es mi padre! Jaja, grítele a sus hijos, pero tenga presente que en cualquier santiamén puede ser víctima de mi blog y unirse a la causa: http://mama-das-sermones.blogspot.com…

En mi caso, admito que hay vivencias que nos tienen con los pelos de punta como a cualquier ser humano, pero no justifico que ciertas acciones de unos hagan que paguemos todos. Es cierto -como dice mi madre- que en la casa todos somos un equipo, pero eso no significa que si tu hermanito no cumple con sus cosas y la caga, tengas que hacer y pagar los platos rotos ¿no? -bueno ji-ji dependiendo ciertas circunstancias que de plano amerita que todo el equipo pague los platos-, pero el meollo del asunto es que cuando tus padres se enojan con algún miembro del equipo, es injusto que el castigo sea para todos, cuando únicamente debería de ser para el individuo que la ha k-gao, ¿cierto? , pero ¡ALTO!, cuando no se enoja con ninguno de nosotros y son causas ajenas las que provocan el malestar de nuestros padres, no se vale desquitar toda la furia con el equipo, sólo la necesaria ¿no creen?

Así que JEFES, ¡basta!, no es que nos encante verlos enojados, histéricos y como zombies poseídos por los demonios del más allá, simplemente que existen ciertas formas de decir y hacer las cosas sin necesidad de verlos todos Punketos, ¿es diferente nuestra reacción? = Sí lo es, pero eso no garantiza obtener resultados positivos, ¿realmente piensan que lo hacemos con el afán de chingaos?... De ser así… ¡no-ma#”%Sermones!

martes, 19 de agosto de 2008

Reprobad@!

Desde siempre la palabra reprobar es temida por muchos de nosotros apenas empezamos a tomar conciencia de su significado y sobre todo de las posibles -y gravísimas- consecuencias.
En secundaria tenía un compañero super ñoño, se peinaba muy relamido y de ladito, usaba de vez en cuando unos shorts azulitos, flaquito y chaparrín, con rostro inocente... pero cuando sacaba un 8 o 9, se transformaba en un ser rabioso y chillón, era su peor pesadilla. A los demás nos parecía patética su actitud, pero bueno... cada quien, no?

Mis papás jamás infundaron miedo en mí si llegaba a reprobar, es más... era un tema no muy presente en mi cerebro, si sacaba un 6 me sentía medio rara, pero había pasado! resultado deseado, cierto?. El día que saqué un 4 o 5 en un examen me dio pena y mucha risa también, pero no me dio miedo, ni vergûenza contárselo a mis papás, quienes no brincaron de alegría, pero tampoco me encerraron en el sótano todo el fin de semana a puro pan y agua. Me motivaban a estudiar un poquito más la próxima vez, jajaja. Tampoco es que haya reprobado un millón de veces... pero cuando me sucedió, no fue razón de castigo o regaño.

Existe un extraordinario en mi vida académica, fue en la prepa y me mandaron a física ¿o matemáticas?, ay bueno, da igual... pero lo pasé y todo regresó a la normalidad. Jamás me castigaron, me dieron de buena gana el dinero para pagarlo y punto. En cambio mi hermano sí les ha sacado canas verdes a mis papás, lleva su buen récord de extraordinarios y la mayoría en la universidad... en primer semestre casi se las llevó todas. ¿Por qué? no sé. Tampoco lo castigaron, se molestaron un poco porque qué va de uno a casi 7.

Conocí a gente con los peores castigos por reprobar, golpes, gritos, prohibirles ver televisión o estar en la computadora, no darles dinero, encerrarlos en su recámara y obviamente no salir ni a la esquina, no hablar por teléfono, trabajar para sus padres o tíos para aprender a valorar el dinero -que se fue en el pago de extraordinarios- en fin.
Los más miserables eran quienes al sacar malas calificaciones se ponían a berrear como si el mundo se fuera a terminar... bendito sea el ser ¿alivianado? o debo decir ¿viva el valemadrismo?.
Así que... a estudiar. Pff...

viernes, 16 de mayo de 2008

¡Yo me perdí en el súper!

Supongo que a todos (o a la gran mayoría) nos pasó. En el súper, en el mercado o en la calle, da igual. Mi mamá tenía una suerte impresionante para "perdernos", deberíamos otorgarle un premio. Tiempo después ya sabía dónde buscar: en la juguetería! O algo similar (electrónicos y/o ropa).

Debo confesar lo estresante que me resultaba sentirme abandonada y lejos de mi madre; un par de veces al darme cuenta de su ausencia sólo me llevaba las manos a la boca, volteaba para todos lados, caminaba un poco, la buscaba y finalmente terminaba por contener el llanto. Una vez una señora se acercó a mí y me preguntó ¿dónde está tu mami, amor? ¿estás perdida? y en serio pensé que me raparía, me pondría ropa de niño y me raptaría... ok, no pensé tal cosa. Pero creí sentirme en el borde, así que comencé a llorar desconsoladamente. Me llevaba de la mano hacia la zona donde vocean a los padres irresponsables -como la mía, jaja- pero en el trayecto nos la topamos, así que sólo agradeció su noble gesto y acto seguido, me regañó por no permanecer a su lado como siempre nos indicaba.

Cuando me perdía con mi hermano, no era tan terrible porque al final no estaba sola-sola. Lo tenía a él para no sentirme desamparada en el súper. Veíamos caricaturas en los televisores o admirábamos diversos juguetes. Mi pobre mamá sufrió graves sustos, conmigo no tantos, pero con mi hermano, sí. Pobre. Era un verdadero pain-in-the-ass mi querido hermano, en una ocasión se perdió en Tepoztlán y mi mamá era un mar de lágrimas. El mocoso se había enamorado de una tortuga ninja de plástico de un puesto, como no se la compraron, decidió regresar solito y sentarse a jugar un rato con ella. Aferrado el muchacho. Y mi mamá mientras lloraba a moco tendido, mis primas y yo no entendíamos nada.

Mi papá lo encontró sentado con el señor del puestito, encaprichado por la mentada tortuga ninja, la cual no le compraron. Y así fue... también se perdió más pequeño en el súper, lo vocearon y el tonto estaba pegado a un televisor porque estaba Batman y mi madre lloraba desconsoladamente. Después nos regañaba un poco, pero sentía más felicidad de habernos recuperado -al menos por un par de horas hasta sacarla nuevamente de sus casillas.

Y así concluiré, yo me perdí en el súper... ¿y tú?

martes, 13 de mayo de 2008

Duda existencial #354

¿Por qué cuando las mamás regañan siempre sacan a relucir quince cosas más, las cuales no tienen relación con el motivo principal de su enojo? ¡¿Por qué?!, ¿alguien sabe?.

Llegas tarde de algún lugar y a la hora del sermón no faltan los clásicos -y hartos- anexos sobre cuán sucio está tu cuarto, la montaña de ropa sucia de la cual no te has hecho cargo, el reguero del estudio, la cantidad de vasos y platos sin lavar, cómo le contestaste hace 3 años en la fiesta en frente de álguien o cuando tenías 7 años le pegabas descadaramente, situaciones así bien frescas. Jajaja. Exagero tal vez, pero ¿entienden el punto?.

¿Por qué hacen eso? es necesario hacer un estudio urgente sobre eso porque a todas les pasa (o a la gran mayoría).


sábado, 10 de mayo de 2008

Sí ya, feliz día!

Aunque nos regañen, griten y avergüencen en frente de quien se les ocurra nomás porque se sintieron obnubiladas por el enojo; también importa poco si nos pierden en el súper o no nos compren algo, aunque se pongan histéricas donde sea (y muchas cosas más) son la oooonda y las queremos, jajaja.

He aquí un poco de historia sobre este día.

Cabe destacar las tradiciones impuestas por las escuelas en esta fecha, ¿qué tal los bailecitos? ¿los floreros espantosos?, ¿las playeras con tus inocentes manitas? (yo hice eso para mi mami) y muchas cosas más, bueno... post aparte pa eso, creo. Felicidades a ellas. Viva su histeria! jajaja.

Para terminar el post debo resaltar la solidaridad de las mamás para sus bell@s e inteligentes hij@s, no importa si es una tarea/trabajo importantísimo o de suma dificultad, luchar por una causa justa y buena o bien, hacer el ridículo y reírse un rato juntas. Tal como estas dos de la derecha, fanáticas de Minnie Mouse, jajajaja. Esa es una foto memorable, caray!